Aritu crece gracias al aval de Oinarri SGR

Aritu, sociedad surgida en 1994, centra su actividad en tres áreas, la ingeniería mecánica, la ingeniería informática y la denominada Desarrollos Orientados a Producto (DOAP)

Aritu, que cuenta con 16 socios, mantiene una estrecha relación con Oinarri SGR desde hace 10 años, situándose como socio referente para la financiación de su crecimiento. Con su aval logró el crédito hipotecario para comprar su sede localizada en el polígono industrial Basabe, de Aretxabaleta, en Gipuzkoa.

Desde entonces también ha utilizado los avales técnicos de Oinarri SGR para financiar las obras de Ekisolar, consultoría e ingeniería dedicada a las energías renovables y medio ambiente ubicada en el Parque Tecnológico de Álava y de la cual forma parte desde su origen en 2006. De igual modo, han utilizado los avales de Oinarri para evitar la retención de las facturas de clientes, o bien, para mantener la tesorería.

Aritu comenzó su actividad hace ahora 20 años como cooperativa experta en CAD, una tecnología incipiente en aquellos años. Además, el proyecto empresarial se fundamentó en el desarrollo de servicios de ingeniería y apoyo a la oficina técnica basado en sistemas CAD.

Evolución de Aritu

En 1996, la sociedad guipuzcoana incorporó la ingeniería informática aplicada a sistemas de diseño, a soluciones llave en mano y al desarrollo de aplicaciones a la medida. En 2004, los ocho trabajadores en aquel momento de Aritu se constituyeron como sociedad cooperativa, con el asesoramiento de Erkide. Fue en aquel momento cuando iniciaron la relación con Oinarri  SGR.

En la actualidad Aritu, formada ya por 16 socios, centra su actividad en tres áreas:

  • la ingeniería informática, que se dirige a empresas industriales, sector educativo, deportivo o sociedades gastronómicas. Sus soluciones para mejorar la gestión se necesitan en cualquier sector.
  • la ingeniería mecánica,
  • y un área específica denominada DOAP (Desarrollos Orientados a Producto), especializada en soluciones de software orientadas a los procesos de ingeniería de las empresas.

Estas dos áreas de negocio tienen como principal mercado el sector industrial. Así  dirigen su actividad a las ingenierías de moldistas, fundiciones, estampaciones, máquina herramienta o empresas con producto propio.

Valor añadido

Aritu al contar conjuntamente con un equipo de ingenieros mecánicos y otro de informáticos “ofrece un gran valor añadido a la hora de proporcionar soluciones a los departamentos de ingeniería”, según explica el gerente de Aritu, Josu Unamuno.

Este responsable señala que la dualidad de soluciones de ingeniería mecánica e informática le llevase a desarrollar el área de DOAP, “en el que se llevan a cabo este tipo de proyectos, en los que automatizamos tareas de ingeniería evitando errores y mejorando la productividad, de este modo el cliente puede redirigir recursos valiosos de ingeniería a tareas de I+D o de más valor añadido”, explica Unamuno.

A juicio de este responsable, “además de seguir realizando proyectos, tanto en informática como en mecánica, con nuestros clientes más habituales, ahora estamos volcados con el desarrollo del área DOAP, ya que es una necesidad cada vez más evidente en todas las empresas industriales”.

El gerente de Aritu destaca que hoy en día todas las empresas disponen de herramientas de diseño CAD en 3D, pero cada vez más “demandan otras herramientas para desarrollar más eficientemente su trabajo, como gestores de ciclo de vida, parametrizadores, repositorios, automatizaciones, procesos de firmas, etc… y en esa labor estamos”.

Disponer de los CADs más utilizados en la industria (SE, SW, Catia, UX, ProE), con un equipo muy experimentado y por otro lado de un equipo de informática, les permite realizar estos proyectos con garantía.

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Publicado el en Casos de Exito de Oinarri, Economia Social, Empresa Deja un comentario